Mie

No puedo trabajar solo. Hace años que trabajo solo, pero no me sale bien, me cuesta, la paso mal.
Para hacer las cosas que tengo que hacer solo, que sólo yo puedo hacer, está bien. Pero cuando tengo que presentar proyectos, o embarcarme en cosas más grandes, neceisto a alguien.
Es cierto que muchas veces me fue bien haciéndolo solo, y es cierto también que muchas veces no lo habría logrado ni que hubiera tenido alguien ayudando. Pero me podría ir mejor con alguien que me ayude.
Tengo las ideas, tengo la capacidad, pero soy inseguro. Necesito alguien con quien discutir, y que me confirme mis ideas, o me haga notar que soy un idiota que piensa todo mal. Necesito alquien que participe conmigo de algo que peude ser grande, o un tremendo fracaso.
Pero la vida es así, algunos trabajos son así, algunas etapas son así. Hay que aguantar, supongo. A veces no dan muchas ganas, es cierto, pero calculo que es lo correcto, aguantar y seguir.

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Mie

Algo le envidio.

Creo.

Yo me paso la vida cuestionandome todo, siempre dudando, pensando si es lo mejor, lo correcto, si va o no va, o; pero él no.

El es un mierda, que trata mal a la gente, que desprecia a la estúpida de la novia (que es buena, pero lo suficientemente tonta como para dejarse) en público, cansa con su ego, desprecia a todos de manera más o menos explícita, es desagradable, aburrido, pedante, ignorante, feo. Pero él no se pregunta nada, él va por la vida así, porque él es así, y no cree que tenga que ser de otra manera.

Yo me la paso preocupado por ver quién soy, y si quiero ser quien soy, y tanto más. El no, él puede vivir en paz, y se duermo bien tranquilo, aunque sea mil veces más mierda que yo, que sin dudas debo ser un mierda…


Vie

En esa época yo llevaba la ropa al lavadero, una o dos veces por semana, dependiendo de la semana. El lavadero lo atendían tres chicas. PAra ser más exacto: una era la dueña, otra era la empleada, y otra era la chica del delivery.

Ninguna de las tres estaba buena. Sin embargo, en ese barrio, creo que oy era lo más joven en kilómetros a la redonda, junto con ellas (la empleada era un poco más grande). Durante tres años fue sólo eso, con buena onda, y chistes, y un trato especial (le ponían más suavizante, me doblaban las camisas, y me cuidaban bien los pulóveres).

En esos momentos que todos tenemos, tenía imágenes en las que me las cogía a las tres, casi para hacerles un favor. Pero eso nunca pasó.

Pero un día, sin querer, bajé sin el dinero para pagarle a la chica del delivery. De ebtrecasa como estaba le pedí disculpas, y le dije que me esperara, que ya le bajaba el dinero, o que subiera un toque, y le daba, total estaba la puerta de abajo abieerta porque estaba la encargada. Después de tres años de mirar con ganas el tremendo par de tetas que tenía, era lógico que pasara lo mismo en el ascensor. No sé qué pasó en ese ascensor, realmente, pero para cuando llegamos arriba, era un quilombo. Yo la hice pasar, fui a la pieza a buscar el dinero, y cuando volví, estaba convencido que me garchaba ahí nomás.

Fueron apenas unos besos, mucho frenesí, y bien rápido. Forcejeamos un poco, y en seguida estábamos con la ropa por los  tobillos, ella en el borde del sillón, yo parado, o algo así. Cuando me salí para buscar un forro, me dijo que no. Me hizo una buena tirada de goma (no muy buena realmente, pero en el momento, sirvió), me pidió que le acabe en las tetas, y después tiró la de película porno, frotándose. Después yo hice un chiste, algo con el dinero y el delivery, y ella se fue con una sonrisa igual que la mía. Nunca volvimos a mencionarlo, ni estuvo cerca de volver a suceder.

El día anterior a mudarme, un viernes, pasé a buscar la ropa des´pués del trabajo (algo poco habitual, pero necesitaba tener todo listo a la mañana siguiente). Era tarde, y había bastante gente que, se ve, quería su ropa el viernes, no el sábado. Estaba la dueña sola, y la gente, que iba y venía. Le dije que me iba, que me mudaba. Me dijo que qué loco, que yo había el cliente más fiel que había tenido, que llegué al toque que habían abierto, y que ahora, que les iba mejor, yo me iba. Eso, y etc y etc, y nos pusimos a hablar, tal vez para tratar de compensar en un ratito todo lo que pudimos haber conversado en cachitos en esos años, pero no habíamos podidos , por quien sabe qué motivo.

En determinado moento llegó la hora, y mientras hablábamos, me dijo que iba a bajar la persiana, porque si no iba a seguir viniendo gente, y que así podíamos hablar tranquilos. Bajó la persiana, y hablamos un poco más, de cosas de la vida, y realmente fue una conversación muy linda, como la que podríamos haber tenido antes, pero no habíamos tenido, porque yo vivía apurado, y ella, supongo, también, entre ropas para lavar, para entregar, para planchar, etc.

Y fue mientras hablábamos que ella me dijo que si la disculpaba, que quería poner algunas coasa a lavar mientras hablábamos, para ganar tiempo, y se puso a cargar algo de ropa en algunas máquinas, y seguimos hablando, y de golpe no sé si fue la hora, o el hecho de que me estuviera mudando, o que habíamos estado un buen rato solos ahí, con la persiana baja, o que era un viernes, pero lo cierto qes que se agachó a poner ropa en una máquina, y yo, que nunca lo habría hecho, sentí un impuslo extrañísimo de culearmela.

La agarré así como estaba, por detrás, y pienso hoy que fue una locura, pero en el momento pareció lo más natural del mundo. Y de hecho, paraece que también lo fue para ella, que con toda naturalidad se dio vuelta, entregada, con cara de que siempre lo había estado esperando (y yo nunca me había enterado) y garchamos como bestias entre la ropa sucia, la ropa limpia, las máquinas, los canastos, el jabín y el suavizante. Volaron prendas y productos, como en las películas baratas (y ahora que lo pienso, ha de haber sido bastante bizarro).

Después de dos polvos muy cargados, se rompió el hechizo. Que en fin, que me tenía que ir. Y ella, que tenía que terminar con los lavados, a ver si podía dormir algo, quevivía lejos, y al otro día arrancaba temprano. Le di un beso en la mejilla, le deseé lo mejor, y me fui. Y no la vi nunca más. Todavía.


Sab

No sé qué pasa, no sé bien qué es. He llegado ya el punto en el que puedo darme cuenta de que hay algo que pasa que es más complejo que lo que parece ser; sin embargo, no he llegado al punto de poder unir todos los hilos y comprender qué es lo que realmente pasa.

Estoy triste, y quiero llorar, y no me sale. Siento tristeza, por momentos, sin motivo; aunque sé que hay un motivo, porque los momentos no son cualquier momento. Y aun así no logro descifrar qué momentos son, ni qué hay de común entre estos momentos.

Algo pareciera estar debajo de todo, diciéndome que todo está mal, que todo es sombrío, y ese algo parece poder quedar debajo de muchas cosas, mucho tiempo; pero cada tanto, por momentos, en ocasiones que no logro identificar por completo, el velo se levanta, y aparecen esos vahos que me recuerdan cómo es todo. Y siento una tristeza que es en el pecho, es en un punto de algún lado que no puede definirse, y me estruja el alma e intenta sacar algo de mí, generar algo, y ni sé qué es. Llanto, tal vez, pero no me sale.

Por algún motivo, por historia tal vez, o estructuras, tiendo a pensar que se trata, después de todo y como siempre, del miedo a la soledad; o directamente a la soledad misma. A esa que por momentos se evita con personas, pero que siempre está, a la espera. Y por momentos, entonces, el recordatorio de que siempre está, y de que todos cargamos con esa soledad todo el tiempo. Y la tristeza de los que la sienten es casi mejor que la de aquellos que ni lo saben, ni lo sienten, y se esmeran por tenerla a raya. Pero yo no puedo, yo sé que está, y tengo que mirarla a la cara cada tanto, no me queda otra. Tanto dolor alrededor de todo, siento que hay, que no puedo evitar pensar en eso cada tanto. Como quien mira en un microscopio la cosa más simple, sencilla y cotidiana, y descubre partes ligadas, asociadas, ocultas en el todo, pero aún partes, yo veo las partes de todos nosotros todo el tiempo. Y l o que es peor –¿mejor?–, las mías.

Es una miseria, como dice Remo, que cala los huesos. Es un dolor constante, subyacente, que no puedo evitar ver, como no puede evitar oler el que, para vivir, tiene que respirar.

Hay en algún lado una proyección de algo, un algo escondido que no se muestra como es, y me hace correr tras sombras.

¿Es el miedo a ser dañado, o el miedo a hacer daño?

¿O acaso la culpa del daño hecho ya?


Mercurio Sobre El Mar

Dom

Estaba tan contenta con el novio nuevo…
A mí me sorprendió un poco, y también me dio un poco de lástima y ternura. No le creí mucho, me di cuenta en seguida que era una exageración, algo que, no me pregunten por qué, no iba a durar ni mucho menos. Y así y todo, y aunn sabiendo que suena a un acto de pedantería imposible, yo sabía, y no me da pudor admitirlo…
Y un poco me había alegrado, también lo admito. La pobnre mina tiene mil problemas, y de golpe, un flaco que la tratara bien podía llegar a servirle. Parece que el flaco no le sirvió, porque al mes… nada, todo para atrás. Pero no vamos a decir tampoco que sea toda la culpa del flaco. Cuando alguien, sistemáticamente, no puede encontrar alguien "que valga la pena", como dicen las señoras de barrio, pues es porque algo pasa con esa persona…
Esa ternura que sentí fue similar a la ternura que sentí tantas veces que dejé que ella se fuera convencida de que había estado en control total de una situación que yo, pensaba ella, no entendía, no controlaba, no manejaba, se me escapaba. Yo me hice el idiota más de una vez, y no me arrepiento. Seguro que pude un poco hacerla sentir más feliz, creyendo que sus juegos, sus estrategias, daban algún resultado.
En una ocasión, llamémosle la primera, la besé como besa un joven perdido por el amor y la calentura, el éxtasis y todo lo demás. Estaba de contenta..! Algo similar pasó la vez que fuimos a comer pastas, y el día que, ella creyó, yo no pude rendirme a sus encantos, y accedí a viajar tanto y a tan altas horas, sólo para verla un rato.
Entonces, cuando la vi tan contenta, entre tanta alegría, y la trsiteza que sentí, y esa ternura, y la sensación de que iba para atrás, me alegré. Pero parece que no, porque al mes… nada, todo para atrás.


Mie

Me cojí una gorda.

Necesitaba decirlo, no sé, porque nunca me había cogido a una gorda.

No estuvo muy bueno, eso también debo decirlo, sobretodo porque Pato me había dicho que no sabía lo que me perdía, y tenía razón, no sabía, porque nunca lo había hecho; y de ahora en más, cada día que pase que no me coja una gorda, voy a saber qué me estoy perdiendo, pero está bien, porque la verdad que no fue la gran cosa.

Capaz me equivoqué yo, me busqué la gorda erquivocada. Capaz era una gorda que se imaginaba flaca, o con pretensiones desmedidas, o con un pasado incorrecto, no sé… De lo que dijo Pato no hubo mucho, pero tampoco digamos que estuvo mal, porque no estuvo mal. Me hizo gastar más de lo esperado, eso sí, pero por lo demás, fue correcto.

Me cojí una gorda, y ahora mi vida no es la misma, porque he cruzado un umbral. Yo venía bien, en general se comentaba eso, pero ahora… Claro que yo no voy a decir nada, porque quiero mantener mi imagen como está si se puede. No es que sea prístina, pero al menos no tenía graaaandes errores. No sé si la gorda lo sea, pero sé que para alguna gente lo es. Y no tengo necesidad de contarlo tampoco. De dónde salió la gorda no importa, porque es complejo, esto de escribir y que te lean y… es complicado. Pero el punto es que no hay muchos nexos, y yo tampoco tengo por qué negarlo, nada más pienso evitar comentarlo, como es habitual que uno haga con las minas lindas.

Y la verdad es que la gorda, en el fondo, es linda. Es gorda, eso que cada uno lo eval´pue como quiera, para mí gorda te baja puntos, pero de cara era linda, y lo demás estaba cerca de su lugar; quiere decir que si la ponés a entrenar con la selección tres meses, anda. Pero la gorda no entrena con la selección, sino que se pasa el día sentada, y entonces, bueno, es gorda, y es linda, pero por debajo de los kilos que le sobran.

El punto, igual, es que me cojí una gorda. No debería sonar a más que “probé el surubí”, pero bueno, qué sé yo, para mí es importante. Eso, y que Pato me engautsó, me engañó como a una colegiala, cuando lo vea el viernes en la cena, lo saco a un costado y se lo digo, qué tanto…


Por acá…

Lun

Estuve y estoy con tantas cosas…
Y este recodo queda siempre para lo último, lo admito, les pido perdón. Publicar tanto en otros lados, y tantos mensajes que responder, y actualizaciones, y trabajo (bah, vendría siendo lo mismo, a la larga…) y esas cosas, y este blog queda esperando.

Me tiene atareado lo del bicentenario, y para colmo, son días de lluvia. Llueve afuera, y adentro.

Gracias de nuevo por pasar, y por los mensajes, acá y allá.


Vie

Andrés había tomado todo lo que pudo. Todo lo que pudimos, en realidad. Era su despedida de soltero, y estaba obligado a tomar todo lo que le pusimos adelante.
Llegado el momento, mientras él se quedaba sólo en la cocina, esposado a la reja que daba al patio del PH, algunos fueron a buscar a la mina con la que habían arreglado.
Nada más que la chica no estaba donde debía estar, no se la podía encontrar, y andaban con el auto dando vueltas, y alguien, alguien malo que nunca falta, sugirió que le llevaran un traba. La idea, obvio, pegó en seguida.
Fueron a buscar al traba, consiguieron uno muy lindo/a, que además tenía buena onda y estaba dispuesto/a a subirse al auto, viajar unos minutos, y despedirle la soltería a Andrés.
Cuando llegan los chicos con el traba, Andrés seguía en la cocina, esposado, gritando barbaridades, y bastante inquieto. Salimos todos entonces, a mirar por la ventana que daba a la calle, qué pasaba entre los dos en la cocina.
Andrés, que tenía el pedo del siglo, y sabía que le habíamos ido a buscar una mina, estuvo un buen rato disfrutando de la chica que lo meneaba, lo frotaba, lo acariciaba, lo besaba, lo lamía… Hasta que no aguantó más, y entre la sarta de groserías que le decía, le grita, a una chica: “Bueno, ya está, pará, dejate de joder y cogeme!”
A lo que la chica responde, de vistas a la ventana colmada de amigos que se cagaban de risa: “Si quiere me lo cojo, eh? Todo bien..!”

No, pero no, por suerte, no: “No, no, no te zarpes!” gritó uno de los más taxativos. Y a hí se ve que una neurona de Andrés empezó a pensar que algo pasaba… “Che, qué manos randes que tenés..” dijo, pero duró poco: a los tres minutos se garchaba al traba, sin ni un problema. Le encantó.


Lun

Confiaba mucho en esos dados. Más de una vez habían acertado, más de una vez pude confiar.Esta vez, sin embargo, fallaron completamente. O no completamente, pero fallaron. Tal vez se quedaron a medio camino, pero no me conforma; necesitaba certeza y acierto total.
Y sin embargo, justo esta vez, fallaron…


Vie

Tendría que ser estúpido para no darme cuenta que querés estar conmigo;
Tendría que ser estúpido para pensar que mentís o exagerás;
Tendría que ser estúpido para creerme con derecho a nada;
Tendría que ser estúpido para no entender las cosas simples, y las complejas;
Tendría que ser estúpido para ponerme en el lugar incorrecto;
Tendría que ser estúpido para exponerme así, absurda e innecesariamente;
Tendría que ser estúpido para adoptar una actitud tan estúpida.

Finalmente, ha de ser que soy un estúpido, porque de repente, cosas como estas me joden.

¿Y por qué?


Jue

Llega gente de lugares tan raros acá, que.. no sé, bienvenidos (?)Vengo poco por acá, pero es que tengo tantas cosas; y a la vez tantas ganas de contarles, pero después tan poco tiempo…
Puedo decirles que Miguel está frizado, esa es una buena. Podría contarles de amigo que volvió de la muerte, o de la petisa que insiste en mostrarme las tetas pero sale corriendo a la prmiera insinuación suave; podría contarles de cómo coge la vecina, o de cómo yo creo que coge, a juzgar por sus alaridos, podría contarles de ese laburito que, y podría contarles de una estúpida que me hace la vida más difícil. Pero la verdad, no tengo mucho tiempo ahora, ni quiero aburrir.
Volveré en cuanto pueda, a traer aires más frescos que estos, que son un poco los de siempre…


Dom

Lo de MG terminó por ser gracioso, simpático.Hace años que trabajamos juntos, un grupo de unas diez personas. Al final, la gente termina conociéndose, y aunque no mucho, nos conocemos. Y aunque no tenemos mucho contacto por fuera de lo que es estrictamente laboral, uno termina conociendo.
Y todos sabemos que MG es lesbiana. Torta, tortón, 11-14, torilla, papa&huevo, etc.
Sin embargo, ella insiste en pasar por hetero. Y pareciera que ella cree que nosotros creemos que es hetero. Eso, o simplemente le divierte, no sé… Tal vez cree que ser lesbiana es malo, o que nosotros pensamos que es malo, o… no sé…
A estas alturas, terminamos por reírnos, y hacemos comentarios con tinte cargadamente sexual, para que ella peuda responder como una mujer de buena cepa lo haría. y en silencionsa complicidad disfrutamos del espectáculo teatral.


Sab

¿Todavía, a tus treinta y uno, vivís con tus padres, verdad?No more questions, your owner.


Vie

Estaba en la 9 de Julio (juraría que era la esquina de la 9 de Julio e Independencia). Veía cómo unos chicos cruzaban con el semáforo en rojo, y eran atropellados por uno o varios autos. Uno de los chicos llevaba un skate, eso lo recuerdo bien. Por algún motivo, la gente seguía de largo, y algunos de los chicos, de alguna manera, no sé cómo, recibían ayuida. Sin embargo uno quedaba tirado, y mientras yo lo atendía o trataba de ver qué tenía, veía que estaba solo, la gente pasaba por al lado como si nada.
Yo no llamaba a la ambulancia, pero sabía que alguien lo había hecho; y me queddaba ahí con el chico, que estaba solo e inconsciente, a la espera de la ambulancia. Que nunca llegaba, o más bien no llegaba nunca.
Finalmente decido pedir ayuda, y me meto en el subte (esto es lo que me lleva a pensar que es esa esquina) a pedir que alguien por favor llamara para ver qué pasaba con la ambulancia, o que en todo caso viniera al menos la policía, porque el chico necesitaba ayuda urgente.
Nunca supe qué pasaba con el chico, ni con la ambulancia, ni con nada.

Sin embargo, unas horas desupés, cuando llegué a la oficina, me enteré que la familia que había muerto en el accidente, en el cual también murieron algunos chicos, era la de la chica que trabaja en la casa de Pato. Y que estaban viajando con la policía porque les habían pedido que los llevasen hasta el hospital porque la ambuilancia no llegaba más…


Lun

Aprendí a callarme.Cada vez más seguido, y no analizo mi culpa o la de otros, la gente dice cosas que, por lo menos, me parecen erradas ( decir que en general las considera pelotudas; o lo que es más habitual, y mucho más triste, dignas de lástima).
Sin embargo, no sé bien ni cómo, aprendí a callarme.
Siempre pensé que la gente tenía derecho a escuchar la sincera opinión de otros (o sea la mía, en este caso). Sin embargo, creo haber comprendido que en general la gente está en busca de que la escuchen, y sólo eso. No esperan respuesta, y si lo hacen, es una que sea la que su parte consciente disfrazada de inconsciente quiere que sea. De cualquier modo, se toman el trabajo de ser bien explícitos cuando quieren saber qué pensás; y son vehementes a la hora de reprenderte si les diste de manera gratuita una opinión que no habían solicitado de la manera mencionada.
De modo que, a los golpes yo creo, he aprendido a callarme, a no decir lo que, me doy cuenta, no quiere escucharse.
Después de todo, es alguna variación, tan cínica como loable, de "How to fight loneliness". Sólo que yo siempre lo había entendido para mí; pero ahora creo haber comprendido que el asunto puede ser extensivo al otro.
Las cosas que me plantean suponene muchas veces un dejo de loneliness; pero ellos esperan una sonrisa, o un algo, y si se los das, al menos a algún nivel y por un momento al menos, se sienten mejor. Después, cuando el efecto pasa, y caen de nuevo en la realidad, no te echan la culpa. Si en cambio, cuando buscaban esa sonrisa, les hubieras hecho futurología, o hubieras mencionado aunque sólo fuera muy sutilmente lo que iba a venir, bueno, entonces habrías probado el sabor de la reprimenda, de la censura, de la culpa trabsferida.
Así es que más vale poner una sonrisa, y limitar la opinión explícita a aquellas circunstancias en las que, de manera explícita, se la solicita.


Sab

Supongamos que yo me propongo escribir a diario.

Supongamos que cada día yo me tomo un rato cada día y escribo.

Supongamos que hoy no tengo ganas de matar a nadie.

Supongamos que mañana sí.

Supongamos que logro escribir, y me sirve de algo.

Supongamos que algo sirve de algo.

Supongamos que por un momento el cielo tiene otro aroma, y el color del aire no suena a nada más que la nada.

Supongamos que el jabón no vuelve a caerse, y todos de golpe sonreímos, al mismo tiempo.

Supongamos que somos todos tan punks que de golpe nos abrazamos, y no somos más violentos.

Supongamos que baja dios, y nos perdona a todos, todo.

Supongamos que logro, aunque sólo sea una vez, por uin momento, decir lo que quiero:

O lo que sería mejor, escribirlo.

Supongamos, si es por suponer, que alguien me lo entiende,

Tal y justo como yo quiera.

Supongamos.


Mar

Eran épocas de escuchar mucha música, y de descubrir mucha música. Y nosotros, fanáticos del (cién descubierto) surf, nos juntábamos con los rudies. Y uno conocía de surf. Y un día, es una de esas fiestas que en nuestro colegio, pero en aquellas épocas no en otros, eran comunes, cae con una remera.

Por esos días, las remeras rockeras, que luego harían la fama de Superuva, eran sensación. Eran los primeros días de Lee-Chi, y se conseguián fácil: más fácil que antes. Este flaco, sin embargo, cae con una remera de los Satan Pilgrims. Claramente, hecha por él (eran épocas de Taller 4 y similar).

Una sensación total. Y nos quedamos mirando, y preguntamos, y el flaco "¿cómo, no conocen a los Satan Pilgrims?" y nosotros, tener que admitir que los expertos en surf, ni idea de los SP.

Pasaron muchos años, pero cada vez que escucho SP me acuerdo de Matías, su sombrero rudie, y los fines en las fiestas del colegio y las mañanas de Parque Rivadavia…


Dom

Básicamente, una mina que por no querer estudiar ni laburar ni hacer una mierda de la vida, prendió una camarita y dijo pavadas en tono de puteadas cool. Y así, miles de miles en sólo segundos.No me cansa esta gente tanto como sus admiradores, pobre gente sin vida que ve en estos (os demás) destellos de aquella pseudo realización a la que ellos no pueden aspirar ni en sueños. Viven sus muertes en los demás…


Dom

Es la clase de persona a la que las medias no se le bajan, ni se le corre la lengueta de la zapatilla.


Sab

Tenés treinta aos, y vivís con tu mamá. Creo que todo lo demás que voy a escribir sobra, ya con esto digo suficiente.

Sé que pasás, porque, ¿iste cómo es la tecnología? Sé que pasás. Pasás porque sos gris, no tenés realmente nada mucho mejor que hacer.

Vas a ensayar con tu banda de rock, y eso debe hacerte suficiente persona, porque el resto del tiempo podés darte el lujo de tomar cualquier cosa, o ir a cualquier lado, a costas del dinero de otros.

No me vengas con que trabajás, porque te mando de nuevo al primer párrafo.

Después, capaz, te vas de viaje, con el dinero de papá y mamá. Aunque más bien papá, no? Deschavate.

Nunva te faltó la comida, nunca volviste caminando porque no había ni para el bondi, ni te colaste en el subte, ni le mangueaste con vergüenza a alguien por la calle, ni te atrasaste con el pago de la luz o las expensas, o tuviste noches en vela pensando que si te echaban del laburo no llegabas a pagar el alquiler, nunca disimulaste lo viejo de ese jean o esa campera porque no había para comprar ropa nueva, nunca comiste comida horrible o chatarra casera por más de dos semanas, en las que capaz papá y mamá se habían ido a pasar unos días afuera, nunca te faltó internet, a no ser por el problemita ese que tuvo fiber, nunca hiciste números para ver si podías o no comprar ese aceite de oliva tan rico, nunca reparaste en el precio a la hora de pedir delivery porque te daba mucha fiaca cocinar, nunca viviste.

Pero hay otras cosas que a tus treinta años tampoco hiciste. Y yo, por decoro, no voy a decir aquí cuál o cuáles, pero vos sabés. Y eso compensa todo el odio y la bronca que da verte tan pelotudo. Y es que cuando te bañás, o cuando te sacás las medias para ir a dormir, o cuando escuchás una conversación en el bondi por sobre el ruido de tu iPod de alguien con su pareja, o cuando ves parejitas de la mano por la calle, o peleando soto voce en un café, o en el super, o cuando termina un tema u otro en la sala y se hace ese silencio horrible, o cuando vas al dentista y por diez segundos tenés un poquito de miedo, o cuando te pasa algo lindo y querés compartirlo, o cuando hace frío y abrazás la almohada para dormir, entonces te das cuenta que papás y mamás y amigos y amigas y tíos y compañeros de bana o facultad y el kioskero y el bondilero de los jueves y el flaco de la puerta de tal lugar y el gato y el perro, no sirven para compensar lo que vos necesitás.

Me quedo con los problemas de dinero y las putadas de la vida diaria, ¿sabés?


Vie

-Che, ¿ a vos en el laburo cómo te dicen? (en relación a "usan tu nombre" o "saben el apodo con el que te conocemos desde la secundaria")

-Torta, tortón…

-Ah, listo, con confianza..!

-Imaginate, yo a mi jefe le digo puto…

****************

-…y de cavado, nada. Los chongos en general se dejan así como viene. La única manera de que un chongo se afeite la empanada es cuando ya no se la podés chupar de tanto pendejo que hay. Y nada de Gillette, la patillera y gracias.

-Bueno, al menos, cuando está chupando no te tenés que preocupar por que te digan "seguí que yo te aviso"…

-Sí, depende, mirá que yo me comí cada buche de Colgate…


Sab

Che, gracias a los que pasan, a los que leen, a los suscriptores, y a los que ponen links. Van a ir al cielo.


Vie

Estoy tan re caliente con el tema de Cromañón que no puedo ni escribir.
Y tal vez sea lo mejor, porque sacar tanta bilis… no vuelve a leerme nadie nunca…

No tengo ni siquiera el consuelo de la religión para pensar que la justicia que no llegue acá va a llegar en el infierno…

Ojalá pronto pueda escribir de nuevo…


Lun

No sé si alguien más lo notó, pero los gordos se juntan con gordos.

Yo a ella la conocí cuando era flaquita. Tenía un pedazo de culo, sí, pero no era gorda. Flaca de cara, brazos flacos, sin panza, en fin, culona nomás. Y yo conocía a muchas de sus amigas; pendejas lindas, facheritas, flaquitas con onda. Ninguna modelo ni nada del otro mundo, chicas normales, flaquitas.
Después nos dejamos de ver, y después pasó el tiempo, y viste cómo son las cosas, hoy vi unas fotos. Y la mina está gorda. No es María Marta Serralima, pero está gorda. El bnrazo ocupa tres cuartas partes de su cara, tiene panza, la espalda más ancha, y la cara más redonda. Y en todas las fotos que vi, en todas, aparece con alguien del estilo. Si noes gordo es gorda, pero no falla.
Y ponene esas caras de gordo para la foto, que no sé si me entendés qué cara es, pero es inconfundible. Es como de sexy que no se la termina de creer, porque en el fondo sabés que no sos sexy, gorda, pero qué vas a hacer, para la foto tenés que tratar de sacar lo mejor de vos. Pero en el blanco del ojo, en un pequño reflejo, en un segundo antes de que te saquen la foto, se te nota que no te la creés, y te termina saliendo esa cara de gorda para la foto. Ella no tiene esa cara, tal vez porque está acostumbrada a ser flaquita, yh no le sale la cara de gorda naturalmente, pero sí me parece que va en un camino de ida, porque como digo, pareciera que los gordos se juntan con gordos…


Lun

…aunque bien pudiera ser que, desués de todo, el motivo último de los médicos para ser tales fuese la mera necesidad de sentirse bien en comparación con la gente que los rodea.

Vos fijate: el médico siempre parece mejor que el paciente. Sea porque tiene mejor salud, porque tiene más conocimiento, o simplemente porque tiene ese aire de suficiencia que tienen los médicos, que no suelen tener los pacientes, porque si lo tuvieran, no irían al médico.

Cualquiera puede estar bronceado, pero el médico parece más bronceado todavía. Vos vas al médico, y te hacés a la idea de que el tipo estudia un montón, laburá un montón, pasa por situaciones difíciles, tendría que estar cansado, hecho mierda, casi un mártir, pero en cambio, está bronceado, lozano, mejor que nunca, diez veces más joven que vos.

Y el médico lo sabe eso, ¿ el médico? Lo sabe, y por eso yo te digo que capaz, el motivo de que quiera ser médico es poder comprarse con los pacientes, porque así le es más fácil verse mejor, siempre tan bronceado…


Mar

Alguna vez voy a desarrollar el tema como se merece, pero respondiendo rápidamente a la pregunta que más de uno se hace de por qué dedico tiempo a despotricar sobre Miguel, respondo: Porque es la única solución que encontré por el momento para no romperle la cara a trompadas. Y no me gusta la violencia, y sé que, si acaso lo hiciera, pondría a más de una persona que quiero en una situación difícil.
Esa es la única respuesta que tengo por ahora…


Mar

Lo peor de la noche no fue que, por no faltar al cumpleaños de alguien que aprecio tuve que fumarme a Miguel unas cuántas horas. Lo peor fue que en un momento, haciendo uso de sus dotes de sabelotodo, dijo algo así cómo "Wikipedia está bien, pero hay mejores cosas en Knol. Yo estoy escribiendo unos articulitos ahí…" Así que ya saben: guarda con la veracidad de la info que puedan llegar a encontrar en Knol.


Mie

Me rompe soberanamente las pelotas encontrarme en Facebook esa gente que, se nota por los apellidos, tiene miles de amigos judíos. ¿podrán dejar de enghettarse alguna vez?Así no es la igualdad, eh…


Lun

La cola para votar sería una situación perfecta para levantar minas, si no fuera porque a algún ganso se le ocurrió separarlas por sexo… Por edad, señores, por edad!!


Vie

Es peor el cura que la enfermedad.