Mercurio Sobre El Mar

Dom

Estaba tan contenta con el novio nuevo…
A mí me sorprendió un poco, y también me dio un poco de lástima y ternura. No le creí mucho, me di cuenta en seguida que era una exageración, algo que, no me pregunten por qué, no iba a durar ni mucho menos. Y así y todo, y aunn sabiendo que suena a un acto de pedantería imposible, yo sabía, y no me da pudor admitirlo…
Y un poco me había alegrado, también lo admito. La pobnre mina tiene mil problemas, y de golpe, un flaco que la tratara bien podía llegar a servirle. Parece que el flaco no le sirvió, porque al mes… nada, todo para atrás. Pero no vamos a decir tampoco que sea toda la culpa del flaco. Cuando alguien, sistemáticamente, no puede encontrar alguien "que valga la pena", como dicen las señoras de barrio, pues es porque algo pasa con esa persona…
Esa ternura que sentí fue similar a la ternura que sentí tantas veces que dejé que ella se fuera convencida de que había estado en control total de una situación que yo, pensaba ella, no entendía, no controlaba, no manejaba, se me escapaba. Yo me hice el idiota más de una vez, y no me arrepiento. Seguro que pude un poco hacerla sentir más feliz, creyendo que sus juegos, sus estrategias, daban algún resultado.
En una ocasión, llamémosle la primera, la besé como besa un joven perdido por el amor y la calentura, el éxtasis y todo lo demás. Estaba de contenta..! Algo similar pasó la vez que fuimos a comer pastas, y el día que, ella creyó, yo no pude rendirme a sus encantos, y accedí a viajar tanto y a tan altas horas, sólo para verla un rato.
Entonces, cuando la vi tan contenta, entre tanta alegría, y la trsiteza que sentí, y esa ternura, y la sensación de que iba para atrás, me alegré. Pero parece que no, porque al mes… nada, todo para atrás.

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